viernes, 29 de enero de 2010

Se llamaba Manuel de Jesús De León

El odio contra lesbianas y homosexuales sigue vivito y coleando. Pero también sigue el activismo en defensa de sus derechos

Esther Hernández Medina

En estos días, un destacado caricaturista dominicano tuvo a bien denigrar la orientación sexual de quienes aman a personas de su mismo sexo. También en estos días fue asesinado, al parecer precisamente por su orientación sexual, un decorador de interiores en Tamboril.
Probablemente usted, como yo, conoce el nombre del caricaturista: se llama Harold Priego. Probablemente usted, como yo, desconoce el nombre del decorador asesinado. En mi caso, puedo buscar la noticia en mis archivos y colocar su nombre en mi humilde columnita: se llamaba Manuel de Jesús De León (http://www.elnuevodiario.com.do/app/article.aspx?id=183785).
Se llamaba Manuel de Jesús De León y tenía 54 años. Era admirado por su trabajo en la decoración y, como comentaba un lector, era conocido por hacer reír a la gente a su alrededor. Los terribles detalles del asesinato indican que fue un crimen de odio y que la orientación sexual del señor De León fue un factor fundamental (si no el único).
Por más que busqué en los periódicos en la red y por más que pregunté, no he visto otras noticias sobre el asesinato ni sobre el curso de la investigación. En cambio, sí ha habido bastantes debates públicos en la red sobre la caricatura homofóbica de Priego.
Priego se ha ganado, merecidamente creo yo, un lugar importante en la opinión pública con sus críticas en Boquechivo y otras creaciones. Por eso entiendo que era importante hacerle saber y destacar públicamente que su intolerancia no debe tener lugar en un medio de comunicación.
No tengo el placer de conocer a Priego y sé que me habría molestado igual si me hubiera hecho el mismo comentario en persona. Pero comparar una orientación sexual con prácticas sexuales con objetos, desechos fecales y cadáveres en un medio de comunicación ya no es un comentario a título personal.
Esa caricatura discriminatoria de Priego, al igual que la del día siguiente sobre Sonia Pierre, es simplemente un acto irresponsable cuando se hace en una página editorial. Y ahí es que hago la conexión con el asesinato de Manuel de Jesús De León. ¿Asesinó Harold Priego a Manuel de Jesús De León? ¡Por supuesto que no!
Tampoco debemos exagerar la influencia de la prensa como si quienes agreden a otras personas simplemente se dejan lavar el cerebro. Pero sí creo que monumentos a la intolerancia como esa caricatura o como el arranque reciente de Freddy Beras Goico contra lesbianas y homosexuales son actos de irresponsabilidad.
Insisto, si Priego o Beras Goico o quien sea hacen esos comentarios en la privacidad de sus círculos familiares o de amistad es una cosa. Pero si lo hacen públicamente deben atenerse a todos los riesgos y responsabilidades a los que nos atenemos quienes planteamos nuestras posiciones de esta manera.
Los riesgos incluyen la posibilidad de que otras personas respondan a sus ataques. Algo que, al parecer, el Sr. Priego no había aprendido a pesar de sus 13 años en los medios. Eso si juzgamos a partir del discurso de mártir con que inicialmente reaccionó.
Las responsabilidades incluyen que reproducir públicamente estos estereotipos contra lesbianas y homosexuales hace más difícil que se respeten sus derechos humanos. Cada quien tiene derecho a tener su opinión pero no a reducir los derechos de las y los demás.
No, por supuesto que Manuel de Jesús De León no fue asesinado por Harold Priego ni por Freddy Beras Goico. Pero sus actos han ayudado a mantener la intolerancia que contribuye a que se produzcan esos crímenes de odio y otras formas de intimidación.
Recordemos que al día siguiente del arranque de Beras Goico sobre lo que él considera un ultraje al Parque Duarte, el mismo fue militarizado. Los militares trataron de intimidar a las personas (lesbianas, homosexuales y heterosexuales) que se encontraban allí esa noche. Muchas de las cuales estaban trabajando en actividades de asistencia a Haití.
La situación no llegó a mayores porque llegaron la legisladora Minoú Tavárez Mirabal y otras personalidades. La presencia solidaria de este grupo, al constatar lo que ocurría, hizo que los militares se replegaran y dejaran los insultos.
Las palabras pueden ser más peligrosas que las armas. Usémoslas con respeto a las y los demás. Manuel de Jesús De León descansa en paz. 28 de enero de 2010, 
(La autora es Socióloga y economista. Candidata doctoral en la Universidad de Brown, EEUU)
http://www.clavedigital.com/App_Pages/Opinion/Firmas.aspx?Id_Articulo=16758

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