Elsa Peña Nadal
Lo que está sucediendo en la Primada Universidad de América es muy preocupante. Y muy peligroso también, por las consecuencias que se pueden derivar de una delicada situación que ya viene apareciendo, con mucha frecuencia, en los medios de comunicación.
Conocíamos del malestar; nos llegaban correos de amigos que imparten allí docencia o son empleados; y todos coinciden en que esta institución está atravesando por una profunda crisis y que debe abocarse a una nueva Reforma Universitaria. Y de hecho, hay grupos y movimientos trabajando por ello, pero procurando ampararse en la institucionalidad y en los reglamentos internos que rigen a la institución.
Pero lo que hemos visto recientemente en los diarios nos llena de pesar; aunque nos aseguran que eso es solo la puntita del iceberg.
¿Qué es esto?: El rector invita a la Policía a realizar un allanamiento dentro del recinto y luego aparece retratado con un jefe policial, frente a “un arsenal” que puso a ambos en ridículo, y que le presenta como habiendo perdido el control de su rectoría.
Este hecho del auto allanamiento en la UASD, fue tan patético, que si el rector no fuese de una tendencia política contraria a la del partido de gobierno, hubiese tenido sentido la idea que se propaló, de que todo fue puro bulto para desviar la atención pública, concentrada en los escándalos sobre el narcotráfico.
Y mientras; vemos cómo, empleados de la UASD, con títulos de propiedad otorgados por la misma institución para la que laboran, echan con Medio Ambiente un pleito del cual el rector no parece estar enterado; con un saldo de atropellos y humillaciones para estos servidores.
De hecho, ya Medio Ambiente anuncia que someterá a la justicia al presidente de la asociación de empleados, ASODEMU, que está haciendo su trabajo de defender a sus afiliados. Algo que también debería estar haciendo el Rector Magnífico.
Porque debe haber alguna solución que sea favorable al medio ambiente sin perjudicar los legítimos intereses de los empleados, y sin que dos instituciones estatales tengan que dar este mal ejemplo a la sociedad.
(Ya muchos quisiéramos ver trasladado a Cotuí y frente a la Barrick Gold, el celo que Medio Ambiente demuestra en Engombe por unas cuantas matas de caoba y unos terrenos que han sido otorgados, legalmente, a empleados de escasos recursos para la construcción de sus viviendas.)
Por otra parte, también leímos en la prensa que los profesores de la UASD, le dan un ultimátum al rector, exigiéndole un desagravio público a la familia universitaria; así como la atención a sus demandas.
Sabemos que los problemas que arrastra la UASD no son atribuibles únicamente a su actual administración. Y toca a otros; no a mí, analizarlos con mas conocimiento de causa y profundidad, pero los desaciertos se están sucediendo con mucha regularidad y están preocupando a la sociedad.
Recuerdos tenemos de épocas muy duras, política y económicamente hablando; donde la familia universitaria, unida, supo enfrentar todos sus problemas y mantener en alto el nombre, la dignidad y el fuero universitarios.
Y además, ser guía y faro de luz para toda la sociedad.
Si el rector arrastra problemas con los empleados, con los profesores y con los estudiantes; al punto de recurrir a la fuerza pública: una vez llamada por él mismo y la otra, simplemente dejándola entrar; el rector debería revisarse.
elsapenanada@hotmail.com
http://www.almomento.net/news/135/ARTICLE/55628/2010-03-22.html


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