Rafael Carvajal Martínez
El señor Juan José Ayuso, periodista de larga data, poeta, escritor, columnista y a veces relacionador público de una o más que otras instituciones como el caso de la Cruzada del amor. En algunas oportunidades ha pretendido, con mala fortuna, afilar su pluma; tratando de pontificar sobre aspectos históricos, juzgando hechos y conductas de personas, como si fuere el sumo pontífice. Sus dislates y juicios, además de errados, denotan una carga emocional de frustración no digna de un sacerdocio como debe ser el ejercicio limpio, justo y sereno, únicamente apegado a la verdad, como lo es el periodismo. Para muestra de su fallida andanza histórica literaria, basta recordar la innecesaria e injusta polémica recientemente sostenida a través de su columna El Día, publicada en este prestigioso vespertino El Nacional, con el tema de la actual provincia Hermanas Mirabal donde el dislate histórico fue evidente y vergonzante de parte del autor de dicha columna. En esta oportunidad, nuevamente el señor Juan José Ayuso vuelve por sus andanzas y en su referida columna El Día, de fecha ocho de febrero del cursante año dos mil once, página diecisiete, bajo el epígrafe “PRD: ayer, hoy, mañana”, arremete ríspida y desconsideradamente contra el líder político más honesto, abnegado, valiente y patriota del siglo veinte, como lo fue el doctor José Francisco Peña Gómez, quien con su amor y sacrificio por su partido, fue el artífice de conducirlo en dos oportunidades al Poder, sacrificando con ello sus legítimas aspiraciones de ocupar el solio presidencial. Le correspondió a ese líder histórico, con su actitud visionaria, haber pronunciado la lapidaria frase: “sólo el PRD, derrota al PRD”, por lo que es injusto, irrespetuoso y distorsionador de la verdad histórica, el asociar al doctor José Francisco Peña Gómez, a una imaginaria “troica” anti partidaria. Peña Gómez nunca jamás se prestó a esas mezquindades. ¡Más respeto Señor Ayuso a la memoria de quien lo dio todo para beneficio de la libertad y la democracia de este país y de otras naciones del mundo!
Algunos recordamos cuando el señor Ayuso formó parte del equipo de promoción del nunca olvidado compañero Jacobo Majluta y la división por la que atravesó el PRD, así como el papel histórico jugado por el compañero Hatuey De Camps para preservar esa organización anti-reeleccionista en sus orígenes, y luego castrado ese principio en el gobierno encabezado por Hipólito Mejía. La preservación del PRD en ese momento lograda por el compañero De Camps cuando planteo: Ni BIS ni PRI, PRD sí. Parece no perdonarlo el autor de la columna de marras.
Conviene también recordar la labor de Juan José Ayuso en la otrora poderosa publicitaria Reto, controladora del 80 por ciento de la publicidad dominicana en la época balaguerista, la cual en un momento determinado llegó al extremo de aplicarle una mordaza, al genial artista Freddy Beras Góico, correspondiéndole al Lic. De Camps fracturar ese abuso de poder a raíz de su designación como Director de Radio Televisión Dominicana. Es obvio que contravenir la decisión de la compañía Reto por parte de Hatuey no resultó del agrado del creativo de esa publicitaria.
No resulta ocioso recordar que esa empresa publicitaria manejaba la cuenta reformista de la Cruzada del amor, dirigida por Doña Emma Balaguer de Vallejo. La creación de ese nuevo modelo de Comité Reformista constituía una burda imitación de una organización Peronista al servicio de Eva Perón y los descamisados del Partido creado por el Presidente Argentino. Las consignas de promoción de éste remedo del Justicialismo encontraron en Ayuso a su ideólogo propagandístico desde el litoral de Reto: “Balaguer significa la Revolución sin sangre”. Adivine lector quien fue su creativo; no creo que haya que hacer mucho esfuerzo para saber quien la produjo.
El señor Juan José Ayuso, en su endiablada correría histórico literaria vuelve con sus costumbres de retorcer la historia, acomodarla a sus intereses, y colocarse en la posición de pretenso fusilador de reputaciones. En la mentada columna de marras, se destila veneno contra el dirigente de la ortodoxia perredeísta que más aportes ha realizado desde su adolescencia, junto al profesor Juan Bosch y a José Francisco Peña Gómez, me refiero al aguerrido e insobornable compañero Hatuey De Camps Jiménez. La sostenida defensa de los principios democráticos iniciada en la lucha por el Medio Millón para la UASD, su acrisolada honestidad política, y su coherencia anti-reeleccionista constituye un ejemplo nacional, que mortifica a algunos y que honra y prestigia al Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD). Institución fundada por un grupo de hombres y mujeres valientes e intransigentes con los principios, en los que necesariamente hay que señalar a: Rafael Gamundi Cordero, Héctor Aristy, Eulogia Familia, la Dra. Fanny Sánchez, y a cientos de compañeros, que fuimos capaces en el momento preciso de enfrentar la reelección, la corrupción, el clientelismo y el transfuguismo. Al Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD) no se le puede asociar a negociaciones ni a componendas con fines mercuriales o deshonestos, como ha sucedido con algunos partidos políticos. El PRSD ha tenido el coraje de ir solo al proceso electoral, y también ha auspiciado Frentes y Alianzas con candidatos de probada conducta honesta. La historia está ahí. El ataque sistemático y la persecución que de por vida ha mantenido el autor de la columna El Día contra el Lic. Hatuey De Camps, se parece al seguimiento que le da la sombra al cuerpo en movimiento, y responde a frustraciones políticas de las cuales no ha podido sustraerse el autor de la columna EL Día. Afortunadamente el compañero presidente del PRSD nunca ha respondido a los infundios y groserías. Más respeto y… Así no, señor Ayuso. (El autor es Abogado y Ex-diputado)

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