Editorial Diario Libre:
Corazón Mainardi
Nacido en Santiago de los Caballeros hace 82 años, en una familia de probada solera patriótica y que supo soportar con estoicismo espartano los rigores del exilio, el Dr. Cuello Mainardi se convirtió en la esperanza de miles de niños dominicanos nacidos con cardiopatías congénitas, que recibieron atenciones médicas y cirugías, tanto en nuestro país como en los Estados Unidos, a través de varias fundaciones de esa nación.
Su obra filantrópica está ligada a la de otro gran dominicano, el "gordo de oro", Freddy Beras Góico, cofundador de la Fundación Corazones Unidos.
Hoy, que sus restos se despiden de su morada terrenal, queda su ejemplo de un hombre que superó adversidades personales y sociales para convertirse en un paradigma de servicio a la comunidad y de entrega a los mejores valores de la dominicanidad. Paz a sus restos.
Editorial HOY:
La filantropía pierde un pilar
El fallecimiento del doctor Luis Rafael Cuello Mainardi es un acontecimiento doloroso para un país que conoció de su labor filantrópica a través de la Fundación Corazones Unidos y la clínica del mismo nombre, de la que fue uno de sus principales fundadores.
Muchos corazones de dominicanos laten a ritmo de vida sana gracias a las intervenciones quirúrgicas practicadas por el equipo encabezado por Cuello Mainardi, a través de programas de beneficencia impulsados por él y el fenecido humorista Freddy Beras Goico.
Cuello Mainardi nació en la ciudad de Santiago en 1929. Era hijo de Leovigildo Cuello y Carolina Mainardi. Falleció a los 82 años, después de 17 días de trastornos en su salud que le mantuvieron recluidos en la clínica Corazones Unidos. Paz a los restos de este hombre que devolvió el ritmo al latir de muchos corazones.
Editorial El Caribe:
Un filántropo Sábado 12 de Febrero de 2011 Redacción La muerte del doctor Luis R. Cuello Mainardi priva a la sociedad dominicana de un médico de valía y de un ser humano de gran sensibilidad social que desde la Fundación Corazones Unidos prodigó amor y esperanza de vida a cientos de niños y adultos de escasos recursos que presentaban distintos cuadros de cardiopatías.
Esta entidad filantrópica y sin fines de lucro, fundada en el 1985, fue fruto de su interés de brindar ayuda principalmente a niños con enfermedades congénitas para que pudieran viajar a centros médicos de Estados Unidos a recibir asistencia quirúrgica especializada.
A través de ese programa, al que dio siempre un emotivo impulso junto a la colaboración decidida y entusiasta de Freddy Beras Goico, otro gran dominicano de corazón grande y sensible, muchos infantes de familias carentes de medios para costear un costoso tratamiento lograron recuperar su salud y la alegría de vivir.
Gracias a esa humanitaria y oportuna asistencia, muchos de esos niños son hoy adultos sanos que desarrollan actividades laborales y productivas en diferentes áreas.
Este programa tuvo exitosos resultados por las relaciones de Cuello Mainardi con la Universidad de Cornell y el doctor Michael Lacorte, jefe del departamento de Cardiología Pediátrica del North Shore University Hospital, de Nueva York.
Luego se fue ampliando cuando Corazones Unidos estableció planes de cooperación con las señoras Angeles Glick y Evelin Duziec, de Healing the Children, una institución de noble mística de trabajo que cuenta con el apoyo de hospitales, clínicas y médicos en gran parte de los estados de la Unión Americana.
Cuello Mainardi tuvo la gran satisfacción de lograr la operación gratuita de cientos de pacientes con trastornos cardíacos, por medio del programa Heart to Heart, patrocinado por el Variety Club.
El país ha perdido a un gran dominicano, ejemplo de servicio amoroso y desinteresado a una legión de seres humanos que hoy lloran su muerte. Paz a sus restos y nuestras sentidas condolencias a sus familiares.

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