A cincuenta años de la dictadura, la reforma necesaria es la reforma a la Policía, diseñda por el tirano como una fuerza de ocupación, impune, que se bastaba a sí misma, lo cual es incompatible con un Estado de derecho.
La Policía tiene que ser cambiada de arriba a abajo: en su estructura militar, para convertirla en un órgano civil. En su estructura de salario, para dotar de un sueldo digno a los agentes. En su capacitación y en su dignidad.
La Policía tiene que dejar de ser un refugio de delincuentes. La Policía tiene que dejar de ser juez de su propia causa. Las investigaciones tienen que segregarse de la Policía, para que no se bajen líneas y no se amenace al investigador con represalias por descubrir a los autores de un crimen.
A los que más les conviene una Policía sana es a los miembros sanos de ese cuerpo, a los policías de verdad, respetuosos de la ley, a los que les duelen las inconductas de sus compañeros. Esa debiera ser la preocupación principal de sus mandos: la verdadera reforma de la PN debe empezar por ahí.
AM (A)pagar la luz
¿Cuánto más puede subir la factura? ¿Cuántas microempresas se rendirán ante unos costos fijos insostenibles? ¿Qué otros sacrificios se impondrán las familias para hacer frente a su recibo? El actual presidente ya nos dejó anonadados cuando reconoció que la luz es cara porque los que pagan deben compensar a los muchos que no pagan. Pero... ¿conocemos los planes de los que aspiran a sucederle en 2012? ¿O en su fuero interno piensan que "no hay nada que hacer"?
No hay que consultar muchos gurús ni que ser embajador de Estados Unidos para saber que los problemas de la Educación y de la Energía son las dos trabas estructurales que nos tienen estancados en un subdesarrollo que parece ya una metástasis. La corrupción y la debilidad institucional terminan de montar el escenario de la desesperanza.
A los políticos se les evalúa por lo que hacen, no por lo que dicen. Y ni la Educación ni la Energía han sido ejes fundamentales de las apuestas de inversión de este gobierno peledeísta, por mucho discurso políticamente correcto que repita. En política, donde se pone el dinero... está la intención.
El próximo 27 de febrero el presidente, legisladores, funcionarios e invitados inaugurarán la segunda línea del Metro. Confiemos en que el préstamo de los 13,600 millones que deberemos pagar incluya una partida destinada a comprar la planta que va a necesitar. Por si hay apagón... IAizpun@diariolibre.com (De Diario Libre)


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