VENECIA JOAQUÍN
Las huelgas me emocionan. Dinamizan la población hacia un objetivo de bien común. Envuelven sensibilidad social y valentía. Es un despertar. Un recordar que hay personas en la miseria, injustamente tratadas y que alguien con poder, tiene o dispone de sus recursos sin ayudarla. Implica descontento, inconformidad. Ira contenida. Un pique que cual lava de un volcán, decide expulsar.
La huelga ha sido definida como “una interrupción colectiva de trabajo que realizan obreros o empleados de un mismo gremio para obtener de los patronos o del gobierno cierta pretensión o para manifestar una protesta”. Cuando se abusa de la bondad de los pueblos, de su confianza, sudor, hambre, ignorancia, paciencia, pobreza, es de esperarse que en un momento dado, reaccione clamando por justicia y bienestar. De ahí, las huelgas y protestas. Las considero saludables. Son armas esgrimidas por las sociedades abusadas, descuidadas, impotentes que reclaman ayuda para sobrevivir.
Las protestas son mecanismos para descongestionar el alma, botar tensiones, crear conciencia, enfrentar los que esclavizan y derrochan el dinero ajeno. Mueven a la evaluación del sistema. La población no solo expresa su descontento sino que eleva su auto estima. ¡Rompe su silencio e inactividad!. Perder el miedo es un tremendo paso rumbo a recuperar el respeto. Esta descarga emocional, esta catarsis colectiva, es tan valiosa que repercute en la disminución de crímenes, delincuencias, etc. propio de las comunidades asfixiadas, que reprimen ira y dolor. En nuestro caso, la posición del pueblo coincide en algunos aspectos con la del FMI. Le pide al gobierno austeridad, reducir los gastos y revisar sus acciones para evitar el paquetazo fiscal. La población reclama también que las prioridades sean atender la seguridad, necesidades, productividad, que baje el costo de la canasta familiar..
Me complace que haya despertado la dignidad e inteligencia natural del pueblo por encima de las tarjetitas y la anestesia teórica que a diario le inyectan para que repita que va rumbo al progreso y que los culpables de sus males sean la crisis mundial, el FMI o el PRD.
Con esta huelga el pueblo responde que no es sumiso ni mediocre. Quiere salir de la miseria y un futuro mejor para sus hijos. Indiscutiblemente que las motivaciones para este movimiento son profundas, justas, esperanzadora. Ojala los esquiroles, es decir, los rompe huelgas, reflexionen sobre ellas .Quiera Dios que el gobierno tome en cuenta el sentir del pueblo. Me duele que el PLD haya olvidado y abandonado a Juan Bosch, sus principios y los hijos de machepa.
Santo Domingo, R.D., viernes, 08 de julio de 2011.
http://www.presenciadigitalrd.blogspot.com/opinionvjoaquin/2011/07/08/La-huelga-o-protesta-una-reflexion

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