martes, 12 de julio de 2011

La OMSA

AM:

El presidente Leonel Fernandez e Ignacio Ditren, durante un recorrido en un autobus de la OMSA (foto de archivo) 

Si Ignacio Ditrén dirigiera una empresa propia de transporte de pasajeros ya habría quebrado cinco o seis veces. Probablemente sus asesores contables le habrían aconsejado dejar el sector y montar una mercería.

Porque... ¿qué empresa de transporte sobrevive sin dar mantenimiento a los vehículos, creando cementerios de chatarra con cada parque vehicular que organiza, con una sobre nómina de empleados? Pero como es una empresa pública, que sostenemos con nuestros impuestos, todo se explica. La OMSA transita por los mismos ciclos que otras tantas instituciones públicas. Parece que "poner a pasar trabajo al usuario" es su misión y nunca organizar el transporte, su visión última.

La OMSA como ejemplo de la administración de los recursos de los ciudadanos (con Ditrén o sin Ditrén) debe estudiarse en las universidades. Ante una huelga, cuando el gobierno necesita que se circule "con normalidad", se provoca una alarma en los medios. ¡La OMSA está quebrada! y se piden recursos. Y llegan, claro que llegan.

Como llegan los acuerdos con los choferes en vísperas de elecciones y como se buscan contratos millonarios de flotillas de autobuses ¡hasta en Vietnam!

Pocos sectores son tan descaradamente ineficientes, dificultan tanto la vida diaria, resultan tan costosos para el Estado y los bolsillos del ciudadano y retratan tan fielmente la pésima gerencia de la administración pública como el del transporte. Es un ejemplo, de libro, de cómo no deben hacerse las cosas.

De Diario Libre

Santo Domingo, R.D., martes, 12 de Julio de 2011.


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