domingo, 3 de julio de 2011

Un título para mi poema

 

VENECIA JOAQUÍN

Conversando con unas amigas me dijeron que  debo ser buena escribiendo poemas. Dicen que tiendo a ser soñadora en mis planteamientos del quehacer nacional  y que le busco la parte romántica a las dificultades  entre las parejas. Imagínense, yo escribiendo poemas. Al menos lograron que mi mente volara a muchos años atrás cuando una jugada del destino atormento mi corazón. En ese momento, escribí un poema.  Es el único que he escrito. Nunca le puse titulo. Lo desempolve. 

He aquí los versos:

Quisiera saber lo que siento por ti
Cuando tengo deseos de herirte, no puedo
A veces te odio, a veces te quiero
Quisiera poder sumergirme en mis dudas
Buscar la verdad, buscar una ayuda
Pero tengo miedo que al cavar muy hondo,
La verdad me diga que no puedo odiarte,
Que mi amor es fuerte
Y que jamás podre olvidarte.

Solo escribí este porque en esa época pensé, que para sacudir los fuertes reveses de la vida y encontrar alivio,  no se lograba con versos. Muchas veces hay que ser menos diplomático, más explicito, directo, gritar a pleno pulmón y descargar los sentimientos de cualquier forma. De ahí que no seguí escribiendo poemas. Me limitaban. Comencé a escribir artículos. Hablaba  de mi tristeza, alegrías, lágrimas, inquietudes sociales, etc., que descongestionaban mi alma .

Pero he evocado mi poema sin titulo. Me gusta. Tiene su encanto. Decidí compartirlo con algunos amigos. Le pedí  que me enviaran sugerencias de titulo. Ha sido una experiencia maravillosa. Es obvio que lo leyeron. Han  puesto títulos que reflejan el  contenido de los versos. Algunos han ido mas lejos, queriendo plasmar mi posible motivación al escribirlo.

Alicia Baroni, por ejemplo,  dice que  resulta difícil ponerle nombre   pero que podrían ser “No me entiendo”,”A veces”,  “Por ti”, “Que hacer contigo”. Ricardo Boddem, le pone sin duda “La Indecisa”; Verónica de Lasose,  le llamaría “Lo que siento”; Pablo Barcacel, “Masoquismo reflexivo”; Grisell Del Rosario , “A mi Pedro”. Recuerda  que Salome Ureña de Henríquez tiene uno con el mismo nombre. Mi hermana, Lidia, muy radical,  le pondría “Este amor se jodio” o “Jamás”. Mi tocaya, Venecia de Rivas, dice que el nombre ideal es “Incertidumbre; Natacha Paulino  le pondría “Ágape” porque le huele a amor incondicional.

 Han llovido las sugerencias. Ha sido como un “cambiemos de tema, hablemos de amor”. Un acompañarme en aquellos tiempos. La tarde esta lluviosa. Me ha invadido la melancolía. Cuestión de reminiscencias del pasado. Las enfrentare. ¿Saben como?.  Intentare volver a escribir ¡poemas de  amor!!, del que nunca muere. Del que con coraje enfrenta tristezas, alegrías y añoranzas por seres queridos. Del amor sincero que sale del alma y pase lo que pase,  nos aferra a Dios.

Santo Domingo, R.D., domingo, 03 de julio de 2011.

No hay comentarios:

Translate