Sigo pensando que al jefe de Estado no le conviene que su esposa sea la compañera de boleta de Danilo Medina. La carrera por la silla es difícil, y, aunque las circunstancias lo han favorecido, hay que convenir que no es por suerte que la ha alcanzado tres veces. ¿Qué riesgos correría Fernández si la Primera Dama conforma la boleta presidencial morada? Se sabe que los niveles de aprobación del gobierno son actualmente bajos, y las inconformidades que predominan traducen en remotas las posibilidades de triunfo del PLD en las elecciones de mayo próximo.
Danilo Medina, invitado a la puesta en circulación de la 2da. edición de un libro de la autoría del presidente Fernandez, se saluda con la Primera Dama, Margarita Cedeño.
Tradicionalmente ha sido así; Hipólito Mejía es un buen ejemplo. La quiebra bancaria del 2003, no obstante haberse enfrentando correctamente como lo reconoció la Asociación de Bancos Comerciales, desestabilizó las variables macroeconómicas que generaron insatisfacciones sociales que a su vez frustraron su aspiración reeleccionista en el 2004. Pues la cosa no es muy diferente ahora: altos índices de desempleo y pobreza, inflación, delincuencia, impuestos hasta para la respiración, pésimo servicio de las empresas distribuidoras de los apagones, entre otras tantas razones, tienen al pueblo al grito.
Fernández, que aspira volver en el 2016 con la aureola de su invicto electoral, no está dispuesto a arriesgarlo sin ser candidato. Y es que si el PLD fracasa con doña Margarita de Fernández nominada a la Vicepresidencia, no perdería tan solo Danilo, sino también la esposa de nada menos que del Presidente. Y en el hipotético caso de que encontrarse la vía del triunfo, pudiera sepultar su futuro electoral, toda vez que el proceso natural de la alternancia, en este lado del mundo, únicamente ha sido trabado por el PRI de México, que se mantuvo 71 años consecutivos. Entonces, ¿se jugará el gobernante su porvenir? No lo creo.Santo Domingo, R.D., jueves, 29 de septiembre de 2011.


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