viernes, 18 de noviembre de 2011

La política criolla bajo la egida del fariseísmo

Juan Núñez Collado


El fariseísmo político, al igual que  el religioso, se caracterizan por decir  una cosa y hacer otra muy diferente.

Ambos  fariseísmos,  el político  y el  religioso,  se parecen en que se creen mejores que los demás, incurriendo así en el pecado capital  de la soberbia,  que consiste en uno  creerse mejor que los demás.

Si observamos la conducta de la mayoría de los peledeístas, ésta coincide mucho con el fariseísmo en cuanto que toda su propaganda se concentra  más en sacar los trapos sucios del PRD, en vez de introspeccionarse  a  lo interno para corregir los graves errores de ser promotores del clientelismo politiquero, negadores de los derechos fundamentales de los ciudadanos, al privarlos de una educación digna, que es la base  del desarrollo del individuo, la familia y la sociedad.

Se pasan el tiempo maldiciendo las tinieblas del pasado del vecino en vez de ocuparse de los graves problemas que mantienen en zozobra a toda la ciudadanía, como son: la corrupción, la delincuencia callejera, la falta de respeto por la  vida, por  la  propiedad privada, la falta de sanción para  el crimen de cuello blanco vinculado al  Poder, a cuya sombra parece que todo está permitido, cuando sabemos que el ejercicio del Poder  implica una gran responsabilidad frente a la procura del bien común por encima de todo, bajo pena de caer en la ilegitimidad como autoridad.

Así se explica  por qué la delincuencia de cuello blanco, vinculada al Poder Judicial y a los organismos de seguridad de la Nación, campea por sus fueros.

Este estado de cosas no debe  continuar so pena de que desaparezcamos como sociedad.

Cada dominicano y dominicana tienen una obligación ética y moral de convertirse en un agente de cambio de este estado de cosas o caeremos en el pecado de  complicidad por comisión u omisión.

La  pelota está en la cancha de   cada ciudadano.  Tenemos que jugarla con inteligencia y reflexión para que no seamos cómplices de todo un estado de corrupción institucionalizada.

Santo Domingo, R.D., viernes, 18 de noviembre de 2011.

No hay comentarios:

Translate