jueves, 23 de septiembre de 2010

Fortunato, Moya Pons. Carretera Sabana. Presupuestos



El roedor // Aristófanes Urbáez

No voy a desdecirme. Soy boschista. Unas palabras más o menos –sin importar quién las diga– no disminuirán un ápice la figura gigantesca de “mi caudillo”. Sólo la declaración jurada que hizo ante el Notario Público, Fabio A. Mota un día antes de tomar posesión (1963) en que certificaba que él y doña Carmen no poseían bienes muebles ni inmuebles, ni cuentas bancarias, ni acciones en ninguna compañía nacional o extranjera, siendo ya una figura continental a las 53 años; es suficiente para que su nombre figure entre los grandes de América; y si a eso le sumamos la fundación del PRD y el PLD y su inapreciable obra intelectual e historiográfica que sin quizás lo catapultan como el verdadero padre de la sociología política dominicana, cualquier otra cosa abunda, más si es el fruto de la opinión. Pero no me voy a desdecir porque dije –y repito– que el cineasta René Fortunato ha hecho más para que el pueblo dominicano conozca la verdadera dimensión de Juan Bosch que el PLD y el PRD juntos. René, que nunca fue militante morado, tiene ese mérito, que lo acompaña también con haber puesto a los dominicanos a discutir su historia en tiempo presente desterrando el viejo apotegma de que la “historia no se discute hoy, sino tiempos después”.

Cuando los 50 años de Américo Lugo lleguen, ya tendremos un buen camino desandado gracias a René que, cual discípulo de Bosch, sólo se le oyó decir en medio de la batahola del Teatro Nacional: “Señores, esa es la democracia por la que luchó el profesor Juan Bosch”. Respecto al Dr. Frank Moya Pons, cuya trayectoria he seguido, tampoco me voy a desdecir. Una vez oí una antigualla en la UASD: “Es el historiador de la burguesía”.

No, es un historiador serio, erudito, investigador, científico, que se basa en la infraestructura económica, y partiendo de ahí no soslaya ningún otro aspecto: sociológico, cultural, antropológico, etcétera. Pero también es un hombre honrado, como lo es Diógenes Céspedes y Diómedes Núñez Polanco. Es un individuo que cuida su imagen y por eso brilló en el gobierno de papá HM donde muchos se cubrieron de cieno. Pasó por Medio Ambiente y nadie osó ligarlo al “rock-ash”, ni a ningún otro despojo. ¡Y eso debe respetarse! Quizá lo de la “compleja personalidad de Bosch” es el fruto de consultas librescas de antiboschistas o de tertulias con historiadores blancos porque, me consta, sus relaciones con Bosch nunca fueron armoniosas, por eso sus palabras cuando dirigió aquel congreso de literatura sobre gerontocracia, en obvia alusión a Bosch. Lo que nunca debió decir desde la poltrona principal de la Academia de la Historia fue lo del Alzheimer o la “decrepitud”. Cuando Bosch enjuicia a Juan Vicente Gómez, Marcos Pérez Jiménez, Bolívar, Johnson, Kennedy, Reagan, al propio Trujillo, etc.; o en su defecto, cuando Moya Pons hunde el escalpelo en los gobier- nos de Jorge Blanco, Guzmán, Balaguer, etc., no usaron juicios de valor sobre los personajes. Pero ya lo decía Jimenes-Grullón: aparte de ser de los hombres la pasión, también es parte de conocimiento científico. Cada cual con sus dones. Frank dañó una buena pieza.

2.-¡Tiene que haber presupuesto!

Aunque el ministro de Obras Públicas, Víctor Díaz Rúa –excelente boxeador pese a su apariencia de obispo– haya dicho que no hay presupuesto en el 2011 para nuevas obras, esa asquerosidad que es la carretera Hato Mayor-Sabana de la Mar-La Gina-Miches, tiene que ser hecha. Si no hay para un absurdo que oí por ahí de hacer dizque un muro que costaría unos 5 mil millones de dólares que rodee el lago Enriquillo, dizque para que ese mar de agua no se coma a los pueblos ribereños, eso es otra cosa. Esa carretera tiene que ser hecha y urgentemente, por Anthony Ríos, por los habitantes de esa región (que tienen 15 años en ese trote), y por el bien del turismo de Miches y de Samaná. ¡Víctor que se ponga las pilas! Y el gobierno que se ponga las pilas porque hay que desmembrar los compadritos que fungen de miembros policiales, de la MDG, de la DNCD y de fiscales de la provincia del Seibo, porque o son ciegos –lo que es improbable– o son socios de los delincuentes, pues ni las querellas aceptan, y si las aceptan, son letra muerta debido a que a nadie persiguen. Es más, Subero: ¡los jueces también! Ya lo saben. ¡Vamos a respetarnos y a sentar las bases de un país decente, ñoco!

3.- ¡Ay, los presupuestos!

Ya mi hermano Carlos Gabriel García, diputado nacional, anti-reeleccionista hasta que papá HM lo mandó a “arreglar” el Departamento Aeroportuario (¡que quedó como nunca!), ladró contra el Presupuesto Suplementario, que contenía el aumento de los médicos (que no les aumentaron un chele en 2000-04); y contra el Presupuesto 2011. Como aquí todo es una comparsa, un ‘chernaje’ y un relajo, me tienen sin cuidado los argumentos y discusiones de esos diputados y senadores (sobre todo los del Código Monetario aquel y los del “Hombre del Maletín”).

Ahora bien: “mi caudillo” don Juan –y se lo oí unas tres veces– decía: “Ese señor que dijo tal cosa, o es loco o sinvergu¨enza”. Y debo decir que utilizo “señor” como sustantivo o nombre colectivo porque se refiere a todo el PRD, porque la lógica, la ciencia y la sensatez, indican que ese partido, si es verdad que cree va a ganar las elecciones del 2012 (aunque con el lenguaje insultante de la mediocridad no se llega ni a Moca), lo primero que debe pensar es una cosa que el Dr.

Milton Ray Guevara conoció en Francia: “la cohabitación”, al menos el PRD piense en dar un “Fijimorazo” y anular el Congreso, porque como sabe todo el que tiene el “tutú” bien puesto, el control congresional morado cubrirá todo el próximo cuatrienio (2012-16). ¿O no?

Santo Domingo, R.D., jueves, 23 de septiembre de 2010


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