lunes, 18 de octubre de 2010

Militar Venezuela define objetivos de la "integración civico militar"

Plantea politizar los militares "para que comprendan que el enemigo es el imperialismo"

La que sigue es una entrevista hecha por la periodista Marbelys Mavárez al coronel Menry Fernández Pereira, director general de Información y Relaciones Públicas del Ministerio de Defensa de la Republica Bolivariana de Venezuela. En la misma, el militar expone conceptos en los aspectos de seguridad, defensa integral y desarrollo, como propositos fundamentales de la integracion civico militar.


 A pesar de lo urgente que resulta la integración cívico militar en los países de la América Meridional, aún la expresión, y su materialización, está en proceso, lo cual hace pensar que no existe un diseño unívoco y definitivo sobre el tema. Lo que sí existe es la necesidad de teorizar sobre un asunto complejo, inacabado y necesario para lograr los propósitos que son norma taxativa de nuestra Carta Magna, así como una necesidad en los países del Continente. Lo cierto es que en aspectos como la seguridad, defensa e incluso, el desarrollo de estos países, la integración cívico militar puede jugar un papel crucial en los procesos que deben propiciar una verdadera emancipación. Veamos una visión, y versión de la integración cívico militar en el siglo XXI formulada por el Teniente Coronel venezolano Menry Fernández Pereira. No se trata de una visión definitiva sobre este aspecto, pues como él lo señala, aún la teoría está en construcción desde el punto de vista epistemológico, teórico y, lo más importante, paradigmático.

Por: Marbelys Mavárez

- 1. ¿Cómo definir la integración cívico militar?

- La integración cívico militar la defino como un proceso, como un conjunto de acciones, políticas, programas e iniciativas, que buscan garantizar el principio de corresponsabilidad en materia de seguridad de la nación plasmada en el artículo 326 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Es un mandato constitucional.

- 2. ¿Qué diferencia la integración cívico militar de las relaciones civiles y militares?

- Cuando hablamos de relaciones civiles-militares la teoría euro-angloamericana nos refiere a las relaciones del “soldado profesional”, del oficial con el Estado, entendiendo al Estado como el entramado jurídico, político, administrativo que es controlado por la misma élite de poder de donde salen estos “militares profesionales”. En nuestro caso, es necesario construir una teoría de la integración cívico militar más allá de que sea solamente la oficialidad profesional. Es la integración de todo el conjunto de la Fuerza Armada que, siendo parte del Estado, estrecha sus lazos para coadyuvar activamente en la seguridad, en el desarrollo y en la defensa de la Nación.

- 3. ¿Dónde podemos encontrar los orígenes de la integración cívico militar?

- Debemos ir hacia la construcción de esta teoría. Sin embargo, en lo que se refiere al tema de la defensa militar, podemos ver la experiencia de la unión entre el pueblo y el ejército en el caso de la China de Mao Tse Tung contra el Japón imperial entre 1937 y 1945; en Vietnam antes, durante y después de su liberación y también podemos referir la experiencia de la Revolución Bolchevique. La idea del pueblo en armas la condensa el filósofo de la guerra Karl Von Clausewitz a propósito de las guerras napoleónicas contra España y luego contra Rusia entre 1808 y 1814.

- 4. ¿Qué opina de los planteamientos teóricos centrales de la teoría de las relaciones civiles militares hechos por Samuel Huntington, Morris Janovis y Amos Permultter?

- Como afirmaba anteriormente, estos autores parten de la premisa según la cual las relaciones entre civiles y militares se manifiestan entre el “soldado profesional” y el Estado. Bajo esta visión no se piensa en la idea que el pueblo pueda participar activamente en las labores de defensa o que los ciudadanos de uniforme puedan aportar su grano de arena para garantizar el desarrollo del país. Desde esta perspectiva liberal las relaciones civiles militares conforman un sistema donde el poder político y la sociedad civil deben controlar la participación de los militares, separándolos de las decisiones que interesan al pueblo y en mucho de los casos hasta negándoles el derecho al voto. A esto se le denomina “institucionalidad”. Significa que mientras más “institucional” sea la Fuerza Armada, el sistema político liberal es más fuerte. Y mientras “menos institucionales” sean los militares más se debilita el sistema político. He allí una manera de explicar los sucesos de Plaza Altamira después del 2002.

Este es el paradigma liberal de las relaciones civiles militares que se sustenta en la premisa que los militares debiéramos ser apolíticos, obedientes y no deliberantes, porque no deberían participar en política. Esto hace de ellos “soldados más profesionales”, según esta concepción.

Lo que no dice la teoría de estos autores es que desde los años 50 hasta la fecha, muchos militares formados bajo este paradigma, se convirtieron en defensores de regímenes que decían ser democráticos, pero que violaron más derechos humanos que cualquier dictadura en este Continente. Es decir, la profesionalidad militar se constituyó en el brazo armado o los administradores de la violencia del Estado liberal-burgués. Estos militares iban contra el pueblo, masacraban ciudadanos por simplemente pensar diferente (contención del comunismo), solo para garantizar el status quo de la oligarquía dominante. Esto fue un común denominador en todo el continente con mucha influencia en Centroamérica y en el cono Sur.

Desde esta perspectiva los referidos autores liberales clasificaron al soldado en profesional y pretoriano. Afirmaban que el pretoriano era aquel soldado que no alcanzaba los niveles de “madurez política” para que su Fuerza Armada defendiera los valores de los Estados liberales.

- 5. ¿En cuanto a las relaciones civiles- militares, tal como las concibe Samuel Huntington, podemos decir que tienen vigencia?

-No, ese planteamiento no tiene vigencia. Desde mi punto de vista son teorías trasnochadas que se quedaron en la guerra fría, puesto que fueron diseñadas en el contexto de la “filosofía geopolítica de la contención del comunismo”. Los militares nuevos de la América Meridional deben llevar la enseña de nuestro Libertador Simón Bolívar cuando hasta en su última proclama nos demandó: “(…) y los militares empleando su espada en defensa de las garantías sociales”, es decir, los militares debemos estar junto al pueblo y no defendiendo los intereses de una oligarquía, ni de la clase dominante. Ahora bien, lo triste es que en los albores del Siglo XXI, existen países en los cuales la razón de ser de un soldado y de sus Fuerzas Armadas es preservar sus privilegios y los de un sector en particular, tal y como lo plantea la teoría anglosajona y euro-centrista. Para ellos, evidentemente que esta teoría tiene absoluta vigencia. Solo basta con mirar la actuación de los militares en Perú, Colombia, Honduras y más recientemente en Ecuador y saquemos conclusiones

- 6. ¿Qué autores podemos referir a la hora de hablar de integración cívico militar en el contexto venezolano?

Hugo Rafael Chavez Frias, presidente de Venezuela.

-Nosotros tenemos que construir la teoría. Hay aspectos que deben caracterizar una teoría propia sobre la integración cívico militar como por ejemplo: los canales de participación pueblo y Fuerza Armada, el rol del partido en la defensa integral, el rol de la institución militar en el desarrollo nacional y en las labores humanitarias o cómo la Fuerza Armada debe incorporar a la población en la defensa, entre otras. En definitiva, con ello estaríamos dando pleno cumplimiento al principio de corresponsabilidad constitucional entre la Fuerza Armada y la sociedad.

Ahora bien, esta teoría revolucionaria debe ser praxis también, por ello es necesario que el pueblo penetre en la institución militar y logre transformar sus estructuras, así se podrá lograr una verdadera democratización, tal como sucedió en Vietnam o como lo plantea Mao Tse Tung. Esa democratización en la Fuerza Armada tendría como fin mejorar las relaciones entre el cuadro de oficiales y los soldados, integrar efectivamente la Fuerza Armada con el pueblo, y una vez logrado esto, se le haría frente común a las amenazas o al enemigo invasor.

Este paso trascendental solo se logra con conciencia. De allí la necesidad de fortalecer el Comando Institucional “Moral y Luces” para la Fuerza Armada y que el partido se incorpore a la tarea de masificación del patriotismo, de exacerbar la voluntad de lucha y que asuma su rol trascendental en las labores de defensa integral. En Venezuela, dentro de los cuarteles se dan estos debates, se está comenzando un plan de concientización llamado “Batalla Motivacional Cacique Tiuna”, iniciativa de nuestro Comandante en Jefe Hugo Chávez, del Ministro del Poder Popular para la Defensa General en Jefe Carlos Mata Figueroa y del Comandante Estratégico Operacional, Mayor General Henry Rangel Silva. Esta Batalla Motivacional “Cacique Tiuna” es coordinada por el Gral/Brig. Samir Sayegh Assal y busca exaltar la vocación militar y la creación de conciencia indispensable para la legitimación de nuestra Fuerza Armada por parte del Pueblo, en el compromiso de ejercer la defensa integral bajo la unión indisoluble pueblo- FANB, porque en esencia los militares venezolanos somos hombres y mujeres de pueblo uniformado.

Considero que estas iniciativas son necesarias porque en procesos revolucionarios es vital la politización de la Fuerza Armada (no el proselitismo que es otra cosa), politizar a nuestros soldados para que comprendan que el enemigo es el imperialismo, politizarlo para romper el paradigma liberal que nos impusieron por muchos años del apoliticismo, la obediencia y la no deliberancia.

Caracas, 18 de octubre de 2010.

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