miércoles, 9 de febrero de 2011

Injerencia y elecciones


Lilliam Oviedo 

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El retorno a Haití de Jean Claude Duvalier, ocurrió por  la coincidencia entre el interés del sanguinario y corrupto ex dictador de recuperar poder y fortuna, y la decisión de Estados Unidos de introducir  elementos en el escenario. Acostumbrado a obedecer, pues la injerencia en Haití nunca ha sido solapada, bien sabía Duvalier que no sería apresado ni expulsado.

El presidente René Prèval (foto izq.) declaró que ningún haitiano puede estar exiliado porque la Constitución de su país lo prohíbe, pero es el argumento para ocultar su conocida pusilanimidad. La decisión sobre el destino de Duvalier no está en manos del gobierno de Haití, está determinada por los intereses de las grandes potencias, con Estados Unidos a la cabeza.

Lo mismo sucede con el posible retorno de Jean-Bertrand Aristide, quien en su carrera política ha sido favorecido unas veces y perjudicado otras veces, en forma directa y descarada, por lo movimientos en la correlación de fuerzas políticas en Estados Estados Unidos. Derrocado en febrero del año 2004 tras retornar escoltado por fuerzas interventoras en 1994, Aristide recibe ahora una especie de pasaporte que le otorga Prèval. ¿Por qué ahora? Porque es cuando el poder imperialista permite y hasta estimula el retorno de Aristide.

La Misión de Estabilización  de la Organización de las Naciones Unidas, es una fuerza de ocupación con sello multilateral, pero  el multilateralismo es desnaturalizado por la hegemonía del poder estadounidense. La presencia de la Minustah no impidió que en enero del año pasado, a pocas horas de ocurrir el terremoto que destruyó Puerto Príncipe, llegaran a Haití miles de soldados yanquis.   Ejercicio imperialista en directo. 

En medio del desastre y en un país ocupado, las grandes potencias, con el poder estadounidense a la cabeza, montaron en noviembre unas elecciones cuyo  resultado salió de un pacto y no del conteo.

Se trata de legalizar el rediseño del esquema de injerencia y de dominación. El  multilateralismo, aun débil y mediatizado, ha introducido elementos que el poder hegemónico se propone excluir.

 Entre esos elementos está la aparente independencia en la política exterior que ha generado la ayuda de gobiernos como el de Cuba y el de Venezuela. Es uno de los motivos para exigir la exclusión del candidato oficialista.

Hillary Clinton en Haiti. 

Y cuenta también el proyecto de ciertos sectores de rearticular el  Ejército, desmontado  por la ocupación de 1994.

 Decenas de antiguos ton ton macoutes, criminales policías al servicio de la dictadura, salieron a recibir a Duvalier. Se sienten protegidos por una parte del poder permanente... Son elementos de autoritarismo que el imperialismo trata de mantener vivos... Con elecciones y todo...

Santo Domingo, R.D., miércoles, 09 de febrero de 2011.

http://www.elnacional.com.do/opiniones/2011/2/9/74614/Injerencia-y-elecciones

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