lunes, 30 de mayo de 2011

Palabras Miguel Vargas durante acto firma acuerdo creación Consejo la Magistratura

Señor
Dr. Leonel Fernández Reyna,
Presidente de la República;
Dr. Reinaldo Pared Pérez,
Presidente del Senado;
Lic. Abel Martínez,
Presidente de la Cámara de Diputados;
Señores miembros de las comisiones partidarias;
Monseñor Agripino Núñez Collado;
Señoras y señores;

Pueblo dominicano:

Comparezco una vez más a una cita del deber y del servicio al pueblo dominicano.  El pacto que acabamos de firmar para el desarrollo y la aprobación de las leyes complementarias de la Constitución, es una clara demostración del valor del diálogo, de la búsqueda y construcción  del consensos, inspirado en el deseo de contribuir al engrandecimiento patrio.

La naturaleza de este pacto, es un nuevo ejemplo de la valoración que le otorgamos al necesario fortalecimiento de nuestra institucionalidad democrática.  La finalidad, el objetivo del mismo, no es el de satisfacer intereses o sacar provecho personales.  Se trata en realidad, del ejercicio responsable de un liderazgo que prefiere el entendimiento racional y razonable al enfrentamiento disgregador e improductivo.

Muchos consideran que uno de los más graves problemas de la nación, reside en  su gran déficit institucional, en otras palabras, en la debilidad de nuestras instituciones. Comparto ese criterio.

El pacto que hizo posible la aprobación de la Constitución del 26 de enero de 2010 y éste, serán mejor valorados y comprendidos, cuando el tiempo inexorable haga brillar su límpido contenido, despojado de las ataduras de la coyuntura.

Este nuevo pacto es un ejemplo de que los partidos políticos, como manda la Constitución en su artículo 216, numeral 3, pueden “Servir al interés nacional, al bienestar colectivo y al desarrollo integral de la sociedad dominicana”, afirmando así su carácter de mediadores entre la sociedad y el poder político, y destacándose como elementos fundamentales en el funcionamiento de la democracia moderna.

El pueblo dominicano necesitaba una constitución para todos, una constitución pactada, fruto de la pluralidad y de la tolerancia que nos permita desterrar para siempre el fantasma del autoritarismo, abriendo las ventanas al estado de derecho y cerrando las puertas a la exclusión con la instauración de estado social.

Como feliz coincidencia, nuestra Constitución fue proclamada el día de Duarte y en el año del cincuentenario del ajusticiamiento del Tirano.  Hoy, justamente 30 de mayo, con la firma de este pacto, señor Presidente, nuestra generación reafirma su compromiso con la libertad y la democracia, para que no se repita, nunca más, la noche oscura de la tiranía.
El Partido Revolucionario Dominicano y el Partido de la Liberación Dominicana, herederos de la obra democrática del doctor José Francisco Peña Gómez y del profesor Juan Bosch, son acreedores de la confianza del pueblo dominicano, y no lo debemos  defraudar. 

El respeto y defensa de la Constitución nos obliga a todos, por ello defendimos la revisión de sentencias, la edad de menos de setenta y cinco años para ser elegido miembro del Tribunal Constitucional, y que la observación presidencial de las leyes orgánicas, para ser acogida, requiera del voto favorable de las dos terceras partes de los presentes en cada Cámara.

El PRD está demostrando de esa manera, el importante papel de la oposición en una democracia.  Creemos en una oposición propositiva, útil para el país y útil para el partido.  Con la plena conciencia de que los padres fundadores y los héroes de la historia republicana, de manera particular los del 30 de mayo, trabajaron para una República Dominicana que sea templo espiritual de todos sus hijos.

Muchas gracias.

Miguel Vargas

Santo Domingo, R.D., lunes, 30 de mayo de 2011.

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