Juan Taveras Hernández
El presidente de la República está convencido de que todos los hombres y todas las mujeres tienen un precio; que comprando a los hombres se compran y se corrompen las instituciones. Lo hizo con la mayoría del Comité Político y el Comité Central del Partido de la Liquidación Dominicana; lo hizo con el Congreso, la Cámara de Cuentas, la Justicia, las Fuerzas Armadas, la Policía, la Iglesia y la Prensa, el Tribunal Superior Electoral, que aun no se escoge, y con una buena parte de la Junta Central Electoral. Compró, a precio de vaca muerta, al Partido Reformista. Y ahora anda tras la destrucción del Partido Revolucionario Dominicano donde tiene un Caballo de Troya esperando para el zarpazo letal.
Con todos esos poderes pretende mantenerse en el poder a cualquier precio, colocando un presidente títere, como lo hizo Trujillo muchas veces, sin personalidad y sin carácter, incapaz de oponerse a sus caprichos y ambiciones. Como dije antes, en un gobierno de Danilo y Margarita, la última palabra siempre la tendrá Leonel. Y en su defecto, Félix Bautista, su lacayo favorito. Al ritmo que va la cosa, los 40 mil millones que Leonel gastará en la campaña para continuar en el poder, no bastarán. El gobierno ha invertido más de dos mil millones de pesos en comprar la percepción comprando encuestas y encuestadores para colocar en primer lugar a Danilo. Pero nadie le cree. Al fracasar le cayeron atrás a la firma Gallup, dispuestos a dar lo que sea. (¡Pide por tu boca que esa boca es tuya!)
Estaban tan convencidos de que los resultados les serían favorables que la semana pasada uno de los voceros de Danilo dijo en un programa oficialista de televisión que en la Gallup tendrían más de diez puntos por encima de Hipólito. El propio Danilo aseguró que como habría prometido en noviembre se alejaría en las encuestas y que nadie le vería la placa pues iba en un Mercedes 600 de 12 cilindros con “gasolina de la buena”.
Los resultados volvieron a serle adversos a pesar de los esfuerzos cabildeando, presionando, chantajeando y ofreciendo sumas millonarias exorbitantes. La Gallup, patrocinada por el periódico Hoy, no lo puso donde el gobierno creyó que estaría al candidato oficialista. No quiero especular, pero por las informaciones que tengo, parece que el gobierno llegó al precio de no sé quien o quienes., pues de lo contrario la diferencia entre Hipólito y Danilo habría sido entre 10 y 12 puntos.
El gobierno hizo una labor increíble para acercar lo más que se pudiera a Danilo con Hipólito. No se hizo –a mi juicio-, porque habría sido un escándalo. Ponerlo en primer lugar, como quería el gobierno, no era posible. El dinero no podía comprar eso.
De todos modos quiero preguntar, sin ganas de joder, ¿por qué hubo que repetir la encuesta? ¿Por qué se hizo dos veces? ¿Cuáles fueron los resultados del primer trabajo de campo? ¿Por qué se ordenó volver a determinadas zonas para preguntar de nuevo las preferencias electorales? ¿Podría alguien con autoridad y honestidad decirme qué pasó?
El candidato del PRD, que no es ningún tonto, ordenó más de una encuesta para saber el impacto de la escogencia de la mujer del presidente como candidata vicepresidencial y los resultados no dejaron lugar a dudas: ¡Menos de un dos por ciento! Eso le sumó la mujer del Presidente, menos de un dos por ciento a Danilo.
Danilo seguirá chupándose el Presupuesto Nacional sin resultados favorables. Puede seguir las reuniones el Caballo de Troya dentro del PRD, le podrá ofrecer o darle los millones que necesite, podrá salir pueblo por pueblo a comprar dirigentes, pero no podrá comprar la voluntad popular. El 98% de los miembros y simpatizantes del PRD apoyan a Hipólito Mejía. Lo dicen las encuestas. Las bases del PRD, junto al pueblo, han decidido sacar al Partido de la Liquidación Dominicana del poder. . ¡Y no hay dinero del mundo que pueda hacer variar esa decisión!
Santo Domingo, R.D., lunes, 21 de noviembre de 2011.


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