
Felipe Lora
felipe@lora.org
Estimado amigo,
Me alegra y
felicito el entusiasmo que muestra para con el candidato alternativo que apoyas
en estas elecciones.
Sin embargo,
te aseguro que puedo decir lo mismo de los demás dominicanos que propugnan por
el candidato que representa, según ellos, la clase trabajadora de República
Dominicana.
No deseo
entrar en polémica sobre cual es el más capacitado, o sobre cual representa,
verdaderamente el movimiento izquierdista dominicano, lo que si deseo tratar es
la realidad de esos candidatos en las
actuales elecciones.
¿Cuál de esos
candidatos de izquierda representa al
pueblo dominicano?
Si seguimos
sus campañas notaremos que algunos se han autoproclamado, de la noche a la
mañana, los únicos representantes del
pueblo, mientras que otros se declaran, públicamente, no izquierdistas.
Tú y yo
sabemos que en las condiciones actuales no existe la más mínima posibilidad de
que uno de los candidatos de izquierda obtenga un significativo número de
votos. Participen unidos o no.
¿Y quienes son
los culpables de esta situación? ¿Quiénes son los culpables de que las únicas opciones de este pobre pueblo sean
Danilo e Hipólito?
Si queremos
derrotar al enemigo en su propio terreno, usando sus reglas, con sus
propios jueces lo menos podemos hacer es
convertirnos en uno de ellos. Ellos controlan los medios y tienen el poder
económico. En estas condiciones, imitarlos sería una estrategia fallida.
Es nuestro
deber, el de tu candidato, tuyo y el
mio, asegurarnos de que el pueblo entienda sus opciones. Que sepa cuales son
sus verdugos y que esté en capacidad de identificar a los falsos profetas.
Es por eso que
te pregunto, ¿por qué están los candidatos de la izquierda gastando los escasos
recursos para participar en este circo electoral haciendo campaña al estilo de
los partidos tradicionales?
¿Cual es el
mensaje? ¿Voten por mí que yo le resolveré sus problemas sociales y económicos?
¿No es ese, el
mismo mensaje que vociferan los candidatos de los partidos tradicionales?
No me opongo a
la participación de los movimientos izquierdistas en las elecciones si sus
objetivos son los de educar, concientizar y
preparar al pueblo para futuras elecciones.
En la
actualidad, el mensaje no debe ni puede ser “yo soy la solución” o “voten por
mí”.
El mensaje
debe ser de enseñanza.
Debe ser cátedra
sobre la historia de la lucha de clase. Una lección sobre el porqué de la
realidad del pueblo dominicano. Un recuento de las decisiones que nos
condujeron a la injusta situación social y económica en la que nos encontramos.
¿Por qué no se
dedican los partidos de izquierda y sus candidatos presidenciales y
provinciales a eliminar las ruidosas
caravanas y el aire festivo de las campañas tradicionales y en su lugar se dedican a ilustrar al pueblo
sobre los objetivos que buscaban los mártires dominicanos?
Los escasos
recursos de los partidos de izquierda deben ser utilizados, pacientemente, para
sembrar la semilla del entendimiento en el pueblo dominicano, pues sólo así
tendrá la izquierda, en elecciones venideras,
una oportunidad seria de alzarse con el poder.
Con admiración
y respeto,
Sinceramente
Santo Domingo,
R.D., martes, 21 de febrero de 2012.

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