Voces y ecos
Rafael Peralta Romero
El jueves 12 de abril en la mañana, el Partido Revolucionario Dominicano depositó ante la Procuraduría General de la República un legajo de documentos que avalan las denuncias de los 17 presuntos casos graves de corrupción que se le atribuyen al senador Félix Bautista.
Ese mismo día, en la tarde, el gobierno convocó de urgencia a los medios de comunicación social para denunciar una presunta trama del coronel retirado Pedro Julio Goico con el fin de desestabilizar el gobierno de Haití, que preside el señor Michel Martelly.
El documento fue leído por el periodista Rafael Núñez, vocero del presidente Leonel Fernández, en presencia del ministro dominicano de Relaciones Exteriores, Carlos Morales; el procurador general, Radhamés Jiménez Peña, y el ministro de justicia de Haití, Michel Brunache. Nuestro embajador en Haití, Rubén Silié, aclaró luego que su presencia allí fue circunstancial.
Michel Brunache,
Ministro de Justicia, Haiti
Poco después, el funcionario haitiano se dio cuenta de la fullería en la que metían a su gobierno con la presunta trama y declaró que no era preciso tanto ruido. “No es necesario dramatizar. Se habla de difamación, de atentado contra la imagen, no de amenaza armada. Por lo tanto, tenemos que quedarnos en el nivel en que estamos”, dijo Brunache.
El pasado miércoles 18 la prensa informó que líderes haitianos creen una ficción dicho complot. El legislador Francois Annick Joseph, por ejemplo, expresó que se trata de una farsa de ambos gobiernos. Por igual, el presidente de la Asamblea Haitiana, Simon Dieuseul, desestimó la acción y consideró que no hay condiciones para ello.
La denunciada trama es un acto propio de un gobierno que no sabe qué hacer, y malgasta tiempo y recursos en demostrar vocación para el ridículo. Y en esa misma dirección anda la denuncia de tres diputados “perredeístas” a quienes el gobierno le habría informado de una trama para matar al ingeniero Miguel Vargas, presidente del PRD.
Gente simple, que no ha estudiado sociología ni política, ha dicho que el objetivo de los estrategas peledeístas ha sido opacar el impacto de la documentación de los actos reñidos con la ley denunciados por el Comando de Campaña del PRD.
Otras personas, sin haber estudiado derecho, señalan a los denunciantes como violadores de la ley, porque demostraron que espían llamadas telefónicas sin autorización judicial. No será confiable la versión posterior de la Fiscalía acerca de la presunta autorización judicial.
Nosotros compartimos plenamente ambos criterios y agregamos que la denuncia es clara muestra de borrachera política, ante la inminente derrota del candidato del gobierno. Tanto ruido y tanto drama no pasará de ser una cortina de humo, como la definió Hipólito Mejía.
Santo Domingo, R.D., sabado, 21 de abril de 2012.


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