lunes, 11 de junio de 2012

Reforma fiscal integral

El objetivo de reforma fiscal debe ser aumentar el ahorro interno 

ARTURO MARTÍNEZ MOYA 

Esta columna ha insistido en la necesidad de un manejo responsable del presupuesto, pasar de déficit a superávit para aumentar el ahorro interno, necesario para un crecimiento sostenido del producto potencial. El gobierno 2005-2011, de haberse apoyado en el ahorro interno para financiar la inversión, no solo hubiese minimizado el endeudamiento público, sino que menor sería la vulnerabilidad de la economía a cambios en el entorno internacional, con mejoría en la sostenibilidad de la balanza de pagos. 

Pero no actuó de esa manera. Aplicó una política fiscal imprudente, con déficits ascendentes, aumentando la deuda pública total respecto al PIB. Gastó los ingresos adicionales de las cinco reformas de impuestos y algo más, siendo la razón por la que tuvo que acudir a préstamos para enfrentar la recesión mundial. 

Respecto al PIB redujo el ahorro interno de 11.04% en el 2005 a 6.05% en el 2011, acudiendo al ahorro externo (8.73%) para financiar la inversión que promedió 16.51% del PIB. Por eso decimos que éxito en la política macro-económica tuvieron los países que actuaron con prudencia, los que no se endeudaron para mantener el crecimiento, porque supieron ahorrar ingresos fiscales que luego usaron en la política contra cíclica. 

El objetivo explícito de la reforma fiscal debe ser aumentar el ahorro interno, para lograr que financie no menos del 90% de la inversión, la media de América Latina y el Caribe. Por alejarnos de la media, los dominicanos pagamos un alto costo. 

Porque la inversión del periodo debió financiarse con 15% de ahorro interno en lugar de 6.05%, minimizando el uso de ahorro externo a 1.51% en lugar de 8.73% y reduciendo el balance de la deuda pública en proporción al PIB. Por los préstamos estamos pagando un precio relativamente alto por el riesgo soberano que aumentó con motivo de los déficits en el presupuesto y en la cuenta corriente.Como no es posible mayor endeudamiento sin un acuerdo con el FMI, el gobierno intenta aumentar sus ingresos en 4.7% del PIB, apoyado en el informe Fenochietto, Schatan, Coelho y Pecho. Trabajo que no habla de aumentar el ahorro interno, precisamente el planteamiento que hace el sector privado. Para que la reforma tenga credibilidad, lo primero que debe hacerse es reducir el gasto para liberar recursos. Programar el desmonte del subsidio eléctrico, estimado en RD$40,300 millones en el 2012 y RD$42,000 millones en el 2013, reducir a la mitad los aportes al Banco Central para su capitalización, estimado en RD$23,800 millones en el 2012 y en RD$30,000 millones en el 2013, además de limitar a 10 y 3 por ciento del PIB respectivamente el gasto corriente y los servicios personales. 

Para que la reforma sea creíble lo anterior todavía sería insuficiente. Se necesita crear las condiciones para institucionalizar el manejo del presupuesto, con normas que tengan fuerza de ley, que lo proteja de interferencias político-partidista. Establecer una regla numérica que de manera explícita restrinja el déficit fiscal, que evite discrecionalidad en el manejo de los recursos públicos y la tendencia a generar déficit. 

Que obligue al Ejecutivo operar con presupuesto balanceado, con equilibrio entre ingresos y gastos, para reducir la deuda pública a un máximo de 30% del PIB.

Santo Domingo, R.D., lunes, 11 de junio de 2012.

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