Susi Pola
A finales de la semana pasada, el Proyecto Ciudadanía activa de las Mujeres, de la Colectiva Mujer y Salud, comentaba la participación de un número considerable de cirujanas que trabajaron en la primera cirugía en el país. El equipo del trasplante estaba constituido por nueve mujeres y siete hombres especialistas, un average a resaltar en el anuncio hecho por el doctor Castaños Guzmán, presidente del Patronato del Hospital General de la Plaza de la Salud, al anunciar el éxito de esta primera cirugía.
Desde Aspasia, la griega compañera de Pericles, que basó su trabajo científico-médico en el parto, la ginecología y cirugía, siendo precursora de las técnicas postoperatorias y prevención de riegos en el embarazo, hasta las mujeres dedicadas hoy a la medicina, existe una dificultad de reconocimiento a la habilidad de las mujeres que se dedican a curar.
En el caso de la Cirugía, el descubrimiento de la presencia de la mujer se inició hace 5.500 años, con el reconocimiento de la reina Shubad de Ur, luego, pueden encontrarse pruebas de la existencia de mujeres cirujanas en pinturas de templos y tumbas de las civilizaciones egipcia, sumeria, babilónica, griega y romana, a partir de donde, numerosas figuras femeninas sobresalieron en este campo, hasta que la teocracia machista del XVI comenzó a excluir a las mujeres de la práctica médica.
Actualmente, las médicas que optan por la cirugía desafían un campo de la medicina que ha sido tradicionalmente de hombres, pero el porcentaje de mujeres dedicadas a la especialidad del bisturí sigue creciendo lentamente. Como referencia, para el año 2000, la Asociación de Mujeres Cirujanas Americanas (AWS), refería un 9% de especialistas en USA. Algunas estadísticas de 2008 publicadas por la Revista del Colegio Brasilero de Cirujanos, revelaban que en ese país, en cirugía general sólo el 12,52% eran mujeres.
En esta columna, los créditos a las doctoras Damaris Fernández Blanco, cirujana cardiovascular y torácico; Bernarda Cedano Ramírez, cirujana cardiovascular y torácica; Ramona Duvergé Feliz, cirujana cardiovascular y torácica; Warenny Montero, anestesióloga cardiovascular; Olga Camilo Lantigua, cardióloga; Pura Henríquez, intensivista y a las licenciadas Lucila Soriano y Elizabeth Rosario, inmunólogas, así como Ana Santana, perfusionista; junto a los doctores Miguel Guerrero, gerente cirujano cardiovascular y torácico; Wascar Roa de los Santos, cirujano cardiovascular y torácico, Jiomar Figueroa, coordinador de Trasplante; José Caraballo, coordinador de Captación de Órganos; César Gamalier Matos, gerente Medicina Crítica y Terapia Intensiva; Guillermo Jiménez, neurólogo y Antonio Alcalá, de Captación de Órganos.
Estas personas especialistas, junto a un equipo de más de veinticinco más, le dieron vida a Stefani Moreno Vargas, de 22 años, madre de dos hijos y la convirtieron en la primera persona que se le trasplanta un corazón en República Dominicana.
Santo Domingo, R.D., martes, 24 de julio de 2012.

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