Editorial DIARIO LIBRE
Uno de los artículos que reproduce este diario de la revista The Economist, habla de que en América Latina ha crecido enormemente la clase media, pero que no ha sabido crear un gobierno para la clase media.
Y esa es la triste realidad. Los gobiernos, que son encabezados por políticos interesados en ganar elecciones y no necesariamente en mejorar la calidad de vida de la gente, se dedican a lo que les resulte más rentable en términos de éxitos electorales. Por eso, persisten problemas ancestrales de desarrollo, aunque las administraciones inviertan monumentales cantidades de recursos en todo tipo de acciones destinadas a ganar votos.
Al mismo tiempo, aprovechan la natural paciencia de la clase media para saciar primero la voracidad de las clases más agresivas y, de ese modo, se dedican a gobernar para los dos extremos de la población: regalarle a los pobres las migajas de la filantropía política, y hacer más ricos a los potentados.
Eso no va a durar mucho tiempo. Estamos a punto de ver un cambio en el hacer político.
Santo Domingo, R.D., martes, 13 de noviembre de 2012.
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