Orlando dice // Orlando Gil
A Dios
Habrá que cruzar los dedos o encomendar a Dios a los miembros de la comisión encargada de seleccionar los candidatos que deberá aprobar el pleno del Senado como miembros de la nueva Junta Central Electoral. Hasta ahora ha habido más espectáculo que real escrutinio y las expectativas no son las mejores, pues el trabajo previo ha dejado mucho que desear. Demasiados aspirantes llegaron a las finales, cuando se suponía que la mayoría se quedaría en el camino, ya que esa escogencia no podía manejarse como un festival abierto y el problema no era de cantidad, sino de calidad.
¿Cómo se explica que descartaran nominados por falta de requisitos o expedientes incompletos cuando esa era una averiguación que había que hacer antes de convocar a vistas públicas o entrevistas? Fue un desliz imperdonable, y como hubo ese, se sospecha de otros.
Además ¿Cómo someter a examen a los actuales integrantes? Un evidente error de cálculo, de tacto, de prudencia, pues se les supone graduados en materia electoral y con una experiencia que lo supera todo…
Previo
La comisión debió decidir como asunto previo considerar o no a los actuales integrantes de la JCE, y de ellos cuales calificaban, de manera que no tuvieran que trabajar de más.
Simplemente revisaban actitudes y resultados, tanto en lo individual como en lo colectivo, y procedían: Si todos, todos, y si no, pues hacían la consulta y seleccionaban los nuevos, o los que hicieran falta. Fue de mal gusto, y hasta humillante, verlos haciendo kindergarden después de haber pasado por la universidad. No era tan difícil discernir entre mansos y cimarrones, pues el actual organismo (en sus dos cámaras y el pleno) está compuesto por personalidades, por protagonistas, y todos, en algún momento hicieron de detectives de la película. Cada cual tiene un carácter, y nunca lo ocultaron.
Todo lo contrario: lo exhibieron como su mejor prenda. Era, por tanto, más fácil y provechoso juzgar por hechos que por hoja de vida, o por endosos, que nunca son convenientes. El populismo, a veces, hace perder las mejores causas…
Los extraños
Por ejemplo, la lectura de un memorial de agravios contra el presidente de la Cámara Administrativa por parte de empleados de la Cámara Contenciosa, como si en vez del Senado se hubiera tratado de la Real Audiencia. No hay dudas de que fue una perversión del escenario, y no se entiende cómo la comisión no advirtió esa intromisión o no declaró fuera de lugar ese anatema. Evidentemente se quiso manipular la ocasión, y esa acción, además de interesada, fue inducida por terceros. Incluso, se rastrean posibles titiriteros, y muchos de los hilos llevan a la propia JCE.Otro error de cálculo, pero esta vez de aspirantes. Los actuales titulares dejaron ver en muchas oportunidades que no se soportaban, que su convivencia era forzada, obligada por la circunstancia de pertenecer a un mismo organismo. Que no se gustaban, y mucho menos se querían. Sin embargo, debieron haber olvidado los rencores, y hacer de la solidaridad un punto de encuentro. El momento era para cuidarse unos a otros, evitar ahogarse, o que se ahogara el compañero, como muchachos que salieron juntos para la playa…
El modo
¿Qué va a pasar realmente? Los senadores comprometen su voto de manera individual, como si gozaran de una soberanía ajena al partido de que forman parte y pudieran decidir de acuerdo a sus propios intereses. Aunque lo que más intriga es el reparto y la cuota a otorgar a la oposición. ¿Se hará? ¿cómo se hará? ¿Se nombrará el recomendado por la dirección o por una facción? Este parece ser un problema solo del PRD, y la verdad que no. También del PRSC, y sorprendentemente, del PLD…
Santo Domingo, R.D., jueves, 23 de septiembre de 2010


No hay comentarios:
Publicar un comentario