Radhamés Gómez Sánchez
Narcoestado, si no es una definición de lo que pasa aquí ahora, se le parece muchísimo.
Define a un narcoestado decir que es aquel donde narcotraficantes se allegan a la más alta autoridad civil, reciben financiamiento estatal y se amparan en la autoridad militar?
Pues Arturo Del Tiempo Marqués, apresado por narcotráfico en España, posó en Palacio con Leonel, el banco estatal le financió la torre Atiemar y era asimilado de la Policía.
Se define así un narcoestado?
De esto se entera uno cuando Del tiempo Marqués cae preso por tratar de introducir en España otro cargamento de 1,200 kilos de cocaína que le llevaban desde la República Dominicana. Y antes de que su hijo viajara a Sudamérica.Hasta el apresamiento, era el modelo de inversionista extranjero que según el presidente Leonel Fernández necesita la República Dominicana. De limpio historial en los archivos de la Policía y de los organismos de seguridad del país.
Tan limpio como el historial de los hermanos Benítez, el español José Diez o el del boricua Figueroa Agosto en tales archivos.
Ninguna instancia del gobierno de Leonel registra, ni controla, ni mucho menos detecta a tanto maleante, delincuente y narcotraficante que viene y se va de esta media isla.
La flojera gubernamental frente a narcotraficantes y delincuentes contrasta el encierro y el ahogo a que está sometida la población.
Pero el cuestionamiento al estado dominicano actual va más lejos todavía.
Aquí vienen, operan libremente, mueven miles de millones de pesos y dólares sin vigilancia fiscal, y se van cuando son perseguidos capos y narcotraficantes de América, Europa y todo el mundo.
La delincuencia y el narcotráfico nos han quitado el país. Delincuentes y narcotraficantes se adueñaron de esta media isla, nos la arrebataron para convertirla en su coto particular.
El breviario es más extenso. El asunto es más que el carnet del DNI de Figueroa Agosto o el ingreso policial de Del Tiempo. Y lo tenemos presente.
La República Dominicana no es un paraíso fiscal para el pueblo. Esta gavilla cucañera la ha convertido en un paraíso para el narcotráfico y la delincuencia.
Le han facilitado no solamente el refugio, sino acceso a las más altas instancias del Estado, financiamiento estatal de operaciones de lavado, silencio y complicidad.
Para hacerlo, nos han quitado el país. Nos lo han birlado. Este país está secuestrado por delincuentes y narcotraficantes protegidos, allegados y detentadores del poder.
Se han hecho poderosos delincuentes y narcotraficantes que copan el narcoestado que define hoy a la República Dominicana.
Leonel nada dice, a nadie le explica qué fuerzas lo exponen a figurar en público con los delincuentes que otros gobiernos involucran en narcotráfico o en corrupción.
Si es cierto aquello del dime con quién andas, no hay nada más que decir.
Esto está definido, por la indefinición de las autoridades.
Alguien tiene que explicarle a la nación lo que está pasando. Y Leonel es el principal responsable.
Son definiciones que necesita el pueblo dominicano, que por tres oportunidades ha confiado en Leonel para que dirija sus destinos.
Santo Domingo, R.D., domingo, 04 de abril de 2010
ragosa@gmail.com

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