Domingo Porfirio
Rojas Nina
La historia es la ciencia del ser humano, refería P.
Pereyve, y también luz, razón de la verdad,
testimonio de los tiempos.
Por eso, al leer la interesante Obra que me prestara el
caro amigo, licenciado Germán Amaury Veras, “Vivencias con el coronel Caamaño”,
del distinguido abogado Julio Veras, un verdadero revolucionario-nacionalista,
inteligente, visionario de ideas firmes, me he nutrido con informaciones sobre
acontecimientos, fechas y datos.
El libro tiene 143 páginas con biografía, presentación,
prólogo, dedicatorias, advertencia y sus reiteradas vivencias con el coronel y
presidente Francisco Alberto Caamaño
Deñó, de fácil lectura y fascinantes relatos.
Julio evoca instantes en que, en cárceles extranjeras,
con asedio, martirio, y hasta torturas,
se pretendió hacerlo renunciar a sus principios.
El coronel de Abril, Francisco Alberto Caamaño Deñó durante la
guerra patria de 1965. Detrás, el Canciller Héctor Aristy.
Entre tantas vivencias y padecimientos, expresa que, por ayudar a excarcelar en
Puerto Pico a dos prisioneros, fue hecho preso y sentenciado a 25 años de
cárcel por negarse a testificar en contra de unos hermanos de allí, siendo
juzgado. Los compañeros salieron libres y a él le aplicaron la referida pena y
allí sufrió hambre y precariedad.
Julio Veras, con gran aserto, dice que la historia hay
que escribirla sobre la base de verdades claras, objetivas y concretas,
olvidándose de los detalles personales. Ojalá muchos miopes, sordos e
indiferentes, asimilaran este postulado.
Narra con tristeza la prisión del comandante Alberto
Ayala, a quien dejaron morir por falta de asistencia médica en Portugal.
Relata Julio Veras su llagada a Cuba, para unirse con el héroe
Caamaño Deñó. La huelga de hambre en
1981 por la libertad de un compañero prisionero en Estados Unidos, y otras
vivencias.
Julio, en gesto de gratitud y nobleza, resalta la
colaboración prestada por tantos hombres y mujeres que laten en su mente y la
ayuda prestada para su regreso a su Patria por el ex cónsul dominicano en
Puerto Rico Luis Piña. Expresa que “se portó muy bien, nos dio un trato muy
justo, que hasta nos sorprendió, pues eran los 12 años de Balaguer”.
El 29 de junio de 1989, por las gestiones del doctor
Ramón Martínez Portorreal, a su regreso al país, conquista otra vez el ideal de
libertad.
El autor, muy convencido, comenta la muerte de Amaury,
Ulises Cerón Polanco, La Chuta y Virgilio Perdomo, igual que la pérdida de
otros compañeros dominicanos y extranjeros identificados con él, personas a
quienes nunca olvidará, pues profesa el agradecimiento como virtud.
“Vivencias con el Coronel Caamaño”, es una historia
realista, muy emotiva, de Julio Veras, estandarte de la lucha por la libertad y
la justicia social, y persona de admirable entereza.
Santo Domingo, R.D., viernes, 02 de noviembre de 2012.
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